La máxima dependencia de PAC en la renta agraria se situó en el 27,2% en 2020, cuando en 1985 (momento de entrada de España en la CEE) era tan solo del 4,7%. Según recoge Agrodigital (analizando la publicación conmemorativa del 40º aniversario de la PAC editada por el Ministerio de Agricultura), el descenso hasta el 14,1% en 2025 «coincide con una tendencia inversa en los costes de producción, que en parte explica por qué la reducción del peso de la PAC no se traduce automáticamente en más margen para el agricultor».