La ONU ha declarado el año como el Año Internacional de las Mujeres Agricultoras. Este reconocimiento pone el foco en la necesidad de visibilizar, empoderar y garantizar derechos a las mujeres que trabajan en la agricultura y la ganadería, mejorando su acceso a recursos, a la tierra y a los espacios donde se toman las decisiones.
Por este motivo desde el Área de Mujeres animamos a las mujeres agricultoras y ganaderas a celebrar su condición de tales, y a seguir alzando su voz de manera colectiva, defendiendo el campo y los derechos de quienes lo sostienen cada día.
REIVINDICACIÓNES DEL ÁREA DE MUJERES DE LA UAGR-COAG
El Área de Mujeres de la UAGR-COAG comparte las reivindicaciones para este 8 de Marzo de CERES (Confederación de Mujeres del Mundo Rural, asociación vinculada a COAG):
- Reconocimiento real de nuestro trabajo. Exigimos que el trabajo de las mujeres agricultoras y ganaderas sea reconocido legal, económica y socialmente. Queremos cotizar, decidir y figurar como titulares de las explotaciones, no como “ayuda familiar” ni como mano de obra invisible.
- Igualdad en el acceso a la tierra, ayudas y recursos. Reclamamos acceso en igualdad de condiciones a la propiedad de la tierra, al crédito, a las ayudas públicas, a la formación y a los órganos de decisión del sector agrario y ganadero.
- Servicios públicos dignos en el medio rural. Sanidad, educación, transporte, conectividad digital, cuidados y atención a la dependencia. Vivir en un pueblo no puede significar vivir con menos derechos.
- Corresponsabilidad en los cuidados. El peso de los cuidados sigue recayendo mayoritariamente sobre nosotras. Exigimos políticas que garanticen servicios públicos suficientes y fomenten la corresponsabilidad real.
- Fin de la precariedad y la brecha salarial. Queremos condiciones laborales dignas, salarios justos y protección social. La pobreza tiene rostro de mujer rural, y eso es una injusticia estructural.
- Medidas contra la violencia machista en el medio rural. Recursos específicos, accesibles y cercanos. Ninguna mujer debe sentirse atrapada por vivir lejos de una ciudad.
- Participación y voz. Queremos estar donde se toman las decisiones: cooperativas, organizaciones agrarias, ayuntamientos, consejos y administraciones. Nada sobre nosotras sin nosotras.
- Un modelo agrario sostenible y con futuro. Defendemos una agricultura y ganadería que cuide la tierra, los animales y a las personas. Apostamos por la soberanía alimentaria, la producción local y los precios justos.