No al sello ecológico europeo para productos que no cumplen los mismos requisitos

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COAG exige al Gobierno que impida el uso del sello ecológico europeo por productos importados que no cumplan exactamente las mismas normas que los agricultores españoles.

Nuestra coordinadora estatal ha alertado de los graves riesgos que supone la modificación del Reglamento de Producción Ecológica en la que trabaja la Comisión Europea, al abrir la puerta a que productos importados puedan comercializarse como ecológicos en el mercado comunitario sin cumplir exactamente las mismas normas que se exigen a los productores europeos.

La simplificación administrativa no puede rebajar las garantías del sistema ecológico

COAG ha trasladado ya nuestras alegaciones al Ministerio de Agricultura, dejando claro que la simplificación administrativa no puede servir de coartada para rebajar garantías ni para generar competencia desleal. Apoyamos las medidas orientadas a facilitar la gestión del sistema ecológico, especialmente en lo relativo a los grupos de operadores, pero consideramos inaceptable que ese proceso se utilice para debilitar los controles y desvirtuar el valor del sello ecológico europeo.

COAG rechaza el uso de la etiqueta ECO de la UE por productos de terceros países

No podemos permitir que productos de terceros países se vendan como ecológicos en Europa sin cumplir las mismas condiciones. Es un fraude en toda regla. No se puede utilizar la etiqueta ECO de la Unión Europea para productos importados”, denuncia el responsable de Agricultura Ecológica de COAG, José  Manuel Benítez.

El régimen de equivalencias pone en riesgo la confianza del consumidor

Nuestra principal preocupación se centra en el mantenimiento del régimen de equivalencias para las importaciones procedentes de terceros países y en la posibilidad de que estos productos puedan utilizar el logotipo ecológico de la UE sin ajustarse plenamente al Reglamento (UE) 2018/848. Y es que la CE prórroga 10 años más el régimen de equivalencia reconociendo que no se cumple o que es insuficiente.

En este sentido, el propio texto de la propuesta reconoce que estos sistemas no son plenamente garantistas, lo que pone en riesgo la confianza del consumidor y la reputación del modelo ecológico europeo.

El prestigio de la producción ecológica europea no puede diluirse

El prestigio de la producción ecológica europea se lo han ganado los agricultores y ganaderos con muchos años de esfuerzo, cumpliendo un marco normativo exigente y sometido a control público. No se puede permitir que ese valor se diluya”, subraya Benítez.

Permitir el uso del sello ecológico a importaciones supone engañar al consumidor

Ningún producto importado debería poder utilizar el sello ecológico europeo, aunque exista un reconocimiento de equivalencia. Permitirlo supone engañar al consumidor, devaluar el sello ecológico de la UE y penalizar a los productores europeos, que asumen mayores costes regulatorios y mayores exigencias de control.

Insuficiencias en el control de las importaciones ecológicas

Advertimos además de las insuficiencias del sistema actual de supervisión de las importaciones ecológicas, basado en gran medida en certificadoras privadas que operan en terceros países.

Modelos que generan un evidente conflicto de intereses y no ofrecen las garantías que exige el mercado europeo, por lo que reclamamos controles públicos reforzados en los puntos de entrada a la UE, auditorías independientes y una menor dependencia de certificadoras privadas como único sistema de verificación.

Propuesta para blindar el uso del sello ecológico europeo

En las alegaciones proponemos una redacción clara para blindar el valor del sello ecológico europeo: que el uso del logotipo de producción ecológica de la Unión Europea quede reservado exclusivamente a los productos que cumplan íntegramente las disposiciones del Reglamento (UE) 2018/848, impidiendo su utilización por productos importados de terceros países, incluso cuando procedan de sistemas reconocidos como equivalentes.

La producción ecológica no puede convertirse en una etiqueta vacía al servicio de la liberalización comercial. “Defender lo ecológico es defender a quienes cumplen las normas, invierten en sostenibilidad y sostienen el territorio.

No vamos a aceptar que se degrade ese esfuerzo por decisiones políticas que priorizan el mercado sobre la coherencia”, concluye nuestro responsable de Agricultura Ecológica.

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