El Ministerio no ha puesto en marcha el mecanismo para subvencionar el arranque de viñedo con fondos estatales. Ante su falta de implicación, reclamamos al Gobierno riojano que lo emprenda con fondos propios (al igual que hizo con la destilación). Previamente, consideramos que hay que realizar un estudio detallado del viñedo riojano para que la medida se planifique correctamente.
El arranque de viñedo debería de ser la última opción para solventar la actual crisis del sector vitivinícola. Si se llega a esta medida, consideramos que cualquier arranque ha de ser voluntario y priorizar a los viticultores profesionales.
Criticamos que el Ministerio de Agricultura no haya implementado la normativa. Esta permitiría el arranque subvencionado con fondos de la Intervención Sectorial del Vino europea para el 2027.
Ante la desidia ministerial, reclamamos que el Gobierno riojano ponga en marcha un arranque subvencionado con fondos propios, al igual que se hizo con las ayudas a la destilación.
Pero previamente a la redacción de la ayuda, recordamos nuestra demanda de un estudio detallado del viñedo riojano. Con los datos que ya tiene la Consejería de Agricultura, en ese estudio se detallen las características del titular de la viña, su edad, variedad…. De esta manera la Orden correspondiente tiene que ser elaborada teniendo en cuenta la realidad, y no meras propuestas desde los despachos.
De esta forma se podrá evitar en la regulación de la ayuda el desmantelamiento del sector vitivinícola en determinadas zonas, la descapitalización de cooperativas u otros efectos negativos que podría tener un arranque mal planificado.
Por último, entendemos que todo lo relativo al arranque de viñedo va excesivamente lento, con varias mesas creadas para el mismo objetivo y configuradas por las mismas organizaciones. Solicitamos más implicación y actuaciones efectivas para que los viticultores salgan de unas pérdidas de renta que acumulan en lo que va de década. Para ello no bastan campañas ni celebraciones, sino que las bodegas paguen las uvas claramente por encima de los costes de producción. Además, siguen activas medidas que fomentan el desequilibrio en la DOC Rioja. Medidas como la generación de vino de mesa mediante el exceso de prensado, de manera que se siguen poniendo trabas a la recuperación de la rentabilidad de los viticultores de la Denominación.